En pleno centro de Temuco comenzó el retiro de la infraestructura que formaba parte del Paseo Bulnes, iniciativa que operó como proyecto piloto desde 2022 y que hoy está llegando a su fin.
El espacio, pensado para reactivar el tránsito peatonal y recuperar parte del espíritu urbano de los años 80, se ejecutó con una inversión cercana a los 300 millones de pesos. Sin embargo, la propuesta nunca logró asentarse entre comerciantes, vecinos y autoridades, lo que finalmente motivó el desmontaje, de acuerdo a lo reseñado por Biobiochile.
Elementos removidos y próximos pasos
Primera fase de trabajos
La municipalidad ya retiró jardineras, bancas y estructuras ornamentales instaladas en el sector.
El proceso continuará durante el verano con elementos adicionales, entre ellos huancos de madera utilizados por hortaliceras mapuche como base para sus puestos.
Las autoridades confirmaron que el objetivo es despejar completamente la calle, al menos mientras se define el futuro definitivo del lugar.
Hortaliceras anuncian resistencia al traslado
La medida encendió el conflicto con las trabajadoras que por años han comercializado sus productos en el espacio.
La presidenta de la Asociación Queyo Zomo Wen, Yolanda Llanquitruf, adelantó que no aceptarán ser movidas del punto donde trabajan, descartando cualquier reubicación en el corto plazo.
Comercio ambulante, el trasfondo del debate
El Paseo Bulnes se consolidó como uno de los sectores más tensionados por el aumento del comercio informal, situación que generó reclamos desde distintos sectores.
El presidente de la Cámara de Comercio de La Araucanía, Gustavo Valenzuela, sostuvo que el retiro del proyecto era necesario, comparando el espacio con la dinámica de la Feria Pinto, donde conviven vendedores formales e informales.
¿Qué viene ahora para el Paseo Bulnes?
Aunque aún no existe una comunicación oficial desde el municipio respecto del destino del sector, concejales confirmaron que un proyecto definitivo ya se encuentra en desarrollo y contemplaría una nueva propuesta urbana para la zona.
Las obras estarían programadas para el segundo semestre del año, pero mientras se definen los diseños y se habilita el proceso constructivo, el tramo será reabierto como calle para el tránsito vehicular.
