El brote de sarna noruega detectado en el Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán mantiene bajo vigilancia a la red sanitaria, luego de confirmarse 13 personas afectadas por esta variante de escabiosis.
La enfermedad, provocada por el ácaro Sarcoptes scabiei, se caracteriza por una elevada concentración de parásitos en la piel y una mayor capacidad de transmisión que la sarna común.
Casos pueden transmitirse por contacto y objetos contaminados
La principal vía de contagio corresponde al contacto directo y prolongado entre personas.
Sin embargo, en esta variante también puede producirse transmisión indirecta mediante ropa, sábanas, toallas y otros textiles contaminados, debido a la gran cantidad de ácaros presentes en las lesiones.
Por esta razón, frente a un caso confirmado resulta clave identificar a los contactos estrechos y aplicar medidas de aislamiento e higiene.
Adultos mayores y personas inmunodeprimidas están entre los grupos de mayor riesgo
Aunque cualquier persona expuesta puede contagiarse, los cuadros más severos suelen presentarse con mayor frecuencia en adultos mayores, personas con defensas debilitadas y pacientes con determinadas enfermedades de base.
En estos grupos, además, la sintomatología puede ser menos evidente.
La picazón puede incluso no aparecer
Uno de los elementos que puede dificultar el diagnóstico es que la sarna noruega no siempre provoca prurito intenso.
Algunos pacientes presentan molestias leves o incluso ausencia de picazón, por lo que las autoridades sanitarias llaman a prestar atención a otros signos visibles.
Entre ellos se encuentran costras gruesas, descamación y lesiones que pueden extenderse por manos, pies, codos, rodillas y cuero cabelludo.
Recomiendan consultar ante lesiones extensas o contacto estrecho
La recomendación es acudir a un centro de salud si aparecen erupciones sospechosas, costras o lesiones que avanzan rápidamente.
También se aconseja buscar evaluación médica después de haber tenido contacto estrecho con una persona diagnosticada.
La consulta adquiere especial importancia cuando las lesiones comprometen una parte importante del cuerpo o cuando el paciente pertenece a un grupo de riesgo.
Medidas en el hogar buscan evitar reinfecciones
El manejo de los casos no se limita al tratamiento del paciente.
Los convivientes directos pueden requerir tratamiento simultáneo para evitar que la infección continúe circulando dentro del hogar.
Además, la ropa de cama, vestimenta y toallas utilizadas por la persona afectada deben lavarse con agua caliente, idealmente sobre 60 °C.
Cuando eso no sea posible, los textiles pueden mantenerse aislados en bolsas plásticas cerradas durante al menos 72 horas.
Llaman a evitar la automedicación
Las autoridades sanitarias recomiendan no iniciar tratamientos por cuenta propia.
El diagnóstico y la terapia deben ser indicados por un profesional, especialmente en casos de sarna costrosa, donde la carga de ácaros puede ser muy elevada.
Mientras continúa la vigilancia por el brote registrado en Chillán, el llamado es a consultar ante síntomas compatibles y seguir estrictamente las indicaciones médicas para reducir nuevos contagios.
