Un ataque armado ocurrido en pleno centro de Temuco terminó con una condena de siete años de presidio efectivo. El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de la capital regional determinó la responsabilidad penal de Jaime Astudillo Sáez por un homicidio frustrado perpetrado en marzo de 2024 al interior de una cantina.
Además de la pena privativa de libertad, el fallo contempla sanciones accesorias que restringen sus derechos civiles y profesionales, de acuerdo a lo reseñado por Biobiochile.
El ataque en la cantina Girasol
El tribunal dio por establecido que la madrugada del 28 de marzo de 2024, cerca de las 00:53 horas, el condenado ingresó a la cantina Girasol de Temuco.
Amenazas y múltiples disparos
En el lugar, amenazó de muerte a la víctima y posteriormente le disparó en al menos diez ocasiones. El ataque se produjo en presencia de otras personas que se encontraban en el local.
Tras efectuar los disparos, el agresor abandonó rápidamente el recinto.
Traslado urgente y riesgo vital
El herido fue asistido por quienes estaban en la cantina hasta la llegada de una patrulla policial, que lo trasladó de urgencia al Hospital Regional de Temuco.
El ingreso al recinto asistencial se produjo en riesgo vital. De acuerdo con los antecedentes expuestos en el juicio, la rápida atención médica fue clave para evitar un desenlace fatal.
Penas accesorias y registro de ADN
La sentencia no solo contempla siete años de presidio efectivo. El tribunal también impuso la inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos y oficios públicos y para el ejercicio de derechos políticos.
Asimismo, se decretó la inhabilitación absoluta para el desempeño de profesiones titulares mientras se mantenga vigente la condena.
Una vez que el fallo quede ejecutoriado, se ordenará la toma de muestras biológicas del sentenciado para incorporar su huella genética al registro nacional de ADN de personas condenadas.
Imagen de contexto: Agencia Uno.
